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El verano invita a salir: paseos largos por el campo, escapadas al monte, ratos al aire libre en familia. Para tu mascota es de lo mejor del año… pero también es la temporada en la que los parásitos campan a sus anchas. El calor y la humedad disparan la actividad de pulgas, garrapatas y mosquitos, y algunos peligros del campo, como la procesionaria, pueden convertir un buen paseo en una urgencia.

No queremos asustarte, sino lo contrario: con una buena prevención, casi todos estos riesgos se controlan sin problema. Te contamos a qué prestar atención este verano y cómo mantener a tu mascota protegida.

La procesionaria: pequeña pero muy peligrosa

La procesionaria del pino es una oruga que, aunque solemos asociar a finales de invierno y primavera, conviene tener presente siempre que paseéis cerca de pinares. Sus pelos urticantes son altamente irritantes y representan un riesgo serio, sobre todo para los perros, muy dados a olfatear y lamer el suelo.

El contacto con esos pelos puede provocar una reacción inmediata. Estos son los signos de alarma:

  • Babeo abundante y repentino.
  • Inflamación de la lengua, los labios o el hocico.
  • Inquietud, frotarse la cara con las patas o contra el suelo.
  • En casos graves, la zona afectada de la lengua puede dañarse seriamente.

La procesionaria es una urgencia veterinaria. Si sospechas que tu mascota ha tenido contacto con ella, acude a la clínica de inmediato. Como prevención, evita las zonas de pinos donde la hayas visto y vigila a tu perro de cerca en esos entornos.

Pulgas y garrapatas: las más comunes del verano

Son las parásitos externos por excelencia de la época cálida, y aunque parezcan «un mal menor», pueden dar bastantes problemas si no se controlan.

Las pulgas provocan picor, dermatitis por alergia a su picadura y, en infestaciones grandes, pueden llegar a causar anemia, especialmente en cachorros. Además, se multiplican muy rápido y colonizan también la casa.

Las garrapatas se enganchan a la piel tras los paseos por el campo y, más allá de la molestia, pueden transmitir enfermedades. Por eso conviene revisar a tu mascota después de cada salida a zonas de hierba o monte.

Algunos consejos prácticos:

  • Revisa el pelaje tras los paseos, prestando atención a orejas, cuello, axilas e ingles.
  • Si encuentras una garrapata, no tires de cualquier manera: una extracción incorrecta puede dejar parte dentro. Si tienes dudas, te ayudamos en la clínica.
  • Mantén al día los tratamientos antiparasitarios externos (pipetas, collares o comprimidos, según lo que mejor encaje en tu caso).

Leishmaniosis: el peligro que llega con el mosquito

La leishmaniosis es una enfermedad que en zonas como la nuestra merece especial atención. La transmite la picadura de un mosquito muy pequeño, el flebótomo, especialmente activo en los meses cálidos y al atardecer.

Es una enfermedad crónica que puede afectar a la salud de tu mascota a largo plazo, por lo que la prevención es clave. Algunas medidas que ayudan:

  • Usar repelentes específicos frente al flebótomo (collares o pipetas con efecto repelente).
  • Evitar, en la medida de lo posible, los paseos al atardecer y al amanecer en las zonas y épocas de más mosquito.
  • Consultar con tu veterinario sobre la vacuna disponible y si está indicada en el caso de tu mascota.

Cada perro y cada situación son distintos, así que la mejor pauta preventiva la decidimos contigo en consulta.

Desparasitación interna: no olvides lo de dentro

Cuando pensamos en parásitos solemos imaginar pulgas y garrapatas, pero los parásitos internos (esos que no se ven) también aumentan su actividad y pueden afectar al sistema digestivo y a la salud general de tu mascota.

Una desparasitación interna regular, con la pauta que te indiquemos según la edad y el estilo de vida de tu mascota, completa la protección. Es especialmente importante si convives con peques en casa o si tu mascota tiene mucho contacto con el campo y otros animales.

La revisión tras los paseos: un buen hábito de verano

Convertir la revisión rápida en rutina es una de las mejores costumbres que puedes adoptar en estos meses. Después de una jornada de campo, dedica un par de minutos a:

  • Pasar la mano por todo el cuerpo buscando garrapatas o bultos.
  • Revisar las almohadillas y entre los dedos (espigas, heridas, irritaciones).
  • Observar si se rasca más de lo normal o si nota molestias.

Detectar las cosas a tiempo ahorra muchos sustos.

Cuidado con los oídos y las espigas

El verano trae un enemigo silencioso que no es un parásito, pero que da tantos problemas como ellos: las espigas. Esas pequeñas semillas secas de las gramíneas se enganchan con facilidad al pelo y, por su forma de arpón, avanzan hacia dentro sin posibilidad de salir por sí solas. Se cuelan en orejas, entre los dedos, en los ojos o en la nariz, y pueden provocar infecciones y molestias importantes.

Tras los paseos por descampados, eriales o caminos con hierba seca, presta atención si tu mascota:

  • Sacude la cabeza con insistencia o se rasca una oreja sin parar.
  • Estornuda de repente y de forma repetida.
  • Se lame o mordisquea con empeño una pata.
  • Tiene un ojo lloroso o medio cerrado.

Si detectas alguno de estos signos, conviene revisarlo en la clínica, porque las espigas rara vez se resuelven solas y cuanto antes se retiren, mejor.

Otra zona que el calor y la humedad ponen a prueba son los oídos, sobre todo en perros de orejas caídas o en mascotas que se bañan en ríos y piscinas. La humedad acumulada favorece las infecciones de oído, así que secarles bien las orejas tras el baño y vigilar que no haya mal olor, enrojecimiento o que se rasquen en exceso forma parte también del cuidado antiparasitario y de higiene del verano.

Pon al día su protección antiparasitaria

El verano es para disfrutarlo, y con una buena prevención tu mascota podrá hacerlo a tu lado sin sobresaltos. Ten en cuenta que este artículo es divulgativo: la pauta antiparasitaria concreta (qué producto, cada cuánto y qué vacunas) siempre debe valorarla tu veterinario según tu mascota.

En Clínica Veterinaria Las Labradas te ayudamos a diseñar el plan de protección que mejor encaja con tu mascota y con vuestro día a día. Ven a vernos y ponemos al día su protección antiparasitaria antes de la próxima escapada al campo. Tu mascota te lo agradecerá con salud y muchos mimos.